lunes, 1 de septiembre de 2014

El crecimiento espiritual


"De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto." Juan 12:24 
Al pensar en tu caminar con Jesús, posiblemente hay días en los que te preguntes, ¿por qué es tan difícil? sigo teniendo muchas luchas, ¿hasta cuándo voy a hacer las cosas bien?
El crecimiento espiritual se parece mucho al crecimiento que vemos en la naturaleza, el mejor fruto madura lentamente, en Juan 12:24 Jesús dice "De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto."
El problema es que tendemos a impacientarnos, así que desenterramos la semilla para revisar el progreso de crecimiento, disminuyendo así la velocidad del mismo. Si aún no ves todo el fruto que quisieras, no te desesperes, el crecimiento toma tiempo.

Prueba estos pasos para el crecimiento espiritual:

Alimenta el crecimiento con la Palabra de Dios — sé que ya estás haciendo esto, pero el leer las promesas de Dios una y otra vez, te ayuda a recordar  que Él está trabajando aun cuando Su trabajo no es evidente:  Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1)

Coopera con Dios cuando Él esté podando Alaba a Dios por el trabajo que está haciendo en tu vida recordando que "Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto." (Juan 15:2)

Ora por la "lista de frutos" — La Biblia nos da una lista de frutos, hay que orar para que estos florezcan en nuestra vida.  "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22)