martes, 30 de diciembre de 2014

¿Cómo sé cuál es la voluntad de Dios para mi vida?

¿Cuál es la voluntad de Dios para su vida? Muchos creyentes desean hacer la voluntad de Dios, pero fracasan porque no saben cuál es la voluntad de Dios. Los siguientes son algunos principios de la Palabra de Dios que le ayudarán para discernir cuál es la voluntad de Dios para su vida.
  1. ¡Dios tiene grandes planes para su vida!
    Nosotros fuimos creados por Dios, a Su imagen, con un propósito. Así como Dios separó desde el nacimiento a Isaías (Isaías 49:1), Jeremías (Jeremías 1:5) y Pablo (Gálatas 1:15) para un propósito específico, él también tiene un plan específico para su vida.
    “'Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” (Jeremías 29:11)
    La Biblia dice que la voluntad de Dios es “buena, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2) 
  2. La voluntad de Dios, antes que nada, es que nosotros tengamos una relación con Él mediante Su Hijo, Jesucristo.
    “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.” (1 Timoteo 2:3-4)
  3. Dios quiere que seamos discípulos de Cristo.
    Esto significa que los Cristianos deben comprometerse a seguir la voluntad de Dios a diario, cualquiera que sea el costo.
    “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome arriba su cruz cada día y sígame.” (Lucas 9:23)
  4. La Biblia nos ayudará a conocer la voluntad de Dios.
    “Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera a mi camino.” (Salmos 119:105)
  5. Dios promete darnos sabiduría si simplemente le pedimos oración, creyendo que Él lo hará. 
    A veces sólo necesitamos pedir a Dios que nos de sabiduría para discernir su voluntad.
    “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” (Santiago 1:5).
    En Filipenses 4:6, Dios nos dice que podemos orar por todo
  6. Dios nos ha dado el Espíritu Santo para que nos guíe.
    “Pero cuando venga el Espíritu de Verdad, él os guiará a toda la verdad.” (Juan 16:13a)
  7. Debemos escuchar al consejo de mujeres y hombres santos que Dios ha puesto en nuestras vidas.
    Muchas veces el consejo de un padre, pastor, ministro de jóvenes, profesor de Escuela Dominical u otra persona madura es justo lo que necesitamos oír para decidir qué es lo que Dios quiere que hagamos.
    “El camino del necio es derecho en su opinión; mas el que obedece al consejo es sabio.” (Proverbios 12:15)
    “Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman.” (Proverbios 15:22) 
  8. La Biblia dice que hay una paz que viene cuando agradamos a Dios con nuestras vidas.
    Cuando decides entre dos alternativas por las que has estado orando, a veces una de las opciones te dará más paz. Esa opción es probablemente la voluntad de Dios.
    “Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposos y seguridad para siempre.” (Isaías 32:17)
  9. Debemos confiar en Dios en fe que Él hará su voluntad en nuestras vidas.
    “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes sobre tu propia prudencia; reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.” (Proverbios 3:5-6)
    “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.” (Filipenses 1:6) 
  10. Dios nos ha dado dones y capacidades para usarlas en su servicio.
    Dios siempre nos equipa para hacer lo que él nos llama a hacer. Si usted no es talentoso en cierta área, probablemente Dios no lo ha llamado a ministrar en esa área. (vea Romanos 12:6-8, 1 Corintios12:1-11 y Efesios 4:11-13 para listas de dones espirituales y una discusión de ellos).
    Recuerde que el propósito definitivo de Dios para todos nosotros es que Él sea glorificado (1 Corintios 10:31) y que el evangelio y el reino de Dios se expanda (Génesis 50:20 y Filipenses 1:12).

lunes, 24 de noviembre de 2014



                                                    EL PLAN DE DIOS


¿Sabías que Dios tiene un buen plan para cada uno de nosotros? Lamentablemente, no todos conocen esta gran verdad, por consiguiente, no todos lo disfrutan. Muchas veces vivimos muy por debajo del nivel que Dios se propuso que gozáramos. Miramos a lo que está mal en nosotros, en lugar de mirar a lo que está bien en Jesús. Él llevó nuestros pecados para damos Su justicia (2 Corintios 5:21). Necesitamos vivir tomando en cuenta esa verdad.

En nosotros mismos no somos nada, nuestra justicia es como un trapo de inmundicia o una vestimenta contaminada (Isaías64:6). Pero en Cristo tenemos un futuro que merece ser esperado. Los términos “en Cristo”, dicho de manera muy simple, significan que hemos depositado nuestra fe en Él, en lo que se refiere a cada aspecto de nuestras vidas.

Si ofrecemos a Dios lo que tenemos, y Él nos da lo que Él tiene. Él toma todos nuestros pecados, faltas, debilidades, y nos da Su habilidad, Su justicia, y su fuerza. Él toma nuestra pobreza, y nos da Su riqueza. Él toma nuestras dolencias y enfermedades, y nos da su sanidad y salud. Él toma nuestro pasado estropeado y lleno de fracasos, y nos da esperanza y un futuro brillante.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Cómo aprender a perdonar a través de Cristo

Perdonar a alguien que te ha herido profundamente, probablemente es una de las cosas más difíciles que harás en toda tu vida. ¡Valdrá la pena todo el dolor y esfuerzo que se requieren porque al final cuando logres perdonarle tendrás una gran liberación! En última instancia, ofrecer perdón verdadero no puede ser conseguido sin la ayuda de alguien más … y esa ayuda tiene que venir de Dios, quién es el principal ejemplo de Perdón!

Lo primero es aceptar que eres tan imperfecto como esa persona que te ha lastima. También tú necesitas ser perdonado por otras personas a las que podrían haber herido de alguna forma. También estás en necesidad del perdón de un Dios perfecto.

2 Trata de entender a la otra persona; pregúntate a ti mismo qué tipo de sufrimiento ha ocurrido en su vida; qué lucha ha pasado esta persona que le he ha hecho herirte de esa manera? Tal vez, esta persona ha sido abusada en algún momento de su vida.

3 Reconoce que mientras sigas enfadado con esta persona, él o ella tendrán poder sobre ti. Esta persona podría haber olvidado hace mucho el daño que te ha causado, mientras que tú estás permitiendo que la ira haga que se te escurra tu propia vida de entre las manos.

4 Pídele a Dios que te ayude en este proceso. ¡Piensa en el perdón que Él te ofreció a través de su hijo, Jesús, un regalo totalmente gratuito, que ni tú ni yo merecemos! ¡Él nos pidió transmitir este perdón a todos nuestros prójimos; no es una tarea fácil, pero nos lo pidió porque sabe que si lo hacemos, encontraremos una gran paz y libertad! Confía en el Señor.

5 Renuncia a cualquier deseo de venganza. Es el dominio de Dios. Solamente Él sabe lo que esta persona realmente merece. Vengarte sólo te hará sentirte mejor durante un momento fugaz. Pero finalmente, te hará sentirte mucho peor. Recuerda que la gente generalmente cosechan lo que siembran.

Al perdonarle, no estás aprobando lo que sucedió. No estás diciendo que lo que hizo estuvo bien. No le estás diciendo que estás de acuerdo. Puedes seguir condenando el pecado, pero estás poniendo en manos del Señor al pecador. Con tu perdón, estás afirmando que solamente Dios es capaz de juzgar adecuadamente su alma.

7 Entiende que el perdón y la reconciliación son conceptos separados. El Señor nos pide que perdonemos, para que nuestros corazones puedan estar limpios ante Él. Pero sólo podemos confiar de nuevo y reconciliarnos si es apropiado. ("Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos. "" - Rm 12.18). Para una reconciliación verdadera, ambas partes tienen que tomar la responsabilidad y poner de su parte. De no hacerse así, estaríamos en una relación de desigualdad nada saludable. Algunas veces, es mejor perdonar, pero dejar a esa otra persona atrás para que la paz retorne a tu vida. No siempre reconciliarte es una buena opción.

8 La Biblia no permite las venganzas personales. "La venganza es mía, dijo el Señor; yo pagaré", pero promover la justicia es un asunto aparte del perdón personal. Si el comportamiento ofensivo tienen una connotación criminal puede que sea apropiado que notifique a las autoridades. Este es especialmente importante cuando el comportamiento sigue dándose y otras personas pueden estar en peligro. Cada situación tiene que ser considerada en su justa medida y considerando tu propia seguridad. Recuerda que en algunas ocasiones aunque se perdona no logramos detener el comportamiento. Dios te ayudará a superar ese tiempo difícil, no necesariamente terminarlo porque hayas perdonado.

9 También debe


s saber que Jesús promete recompensas a quienes puedes superar sentimientos como no querer perdonar. " Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen. Así serán dignos hijos de su Padre del cielo, que hace salir el sol sobre buenos y malos, y manda la lluvia sobre justos e injustos. Porque, si aman a quienes los aman, ¿Qué recompensa merecen?" Dios sacrificó su único hijo para que pudieras disfrutar tu vida.